Durante la década de los 60 la astronomía estaba viviendo su nueva etapa de oro en una época donde la tecnología ya nos había permitido observar los rincones más profundos del universo gracias a los telescopios, sin embargo estos últimos tenían muchas limitaciones, debido a eso se necesitaba una revolución mayor, los radiotelescopios. Estos no necesitaban luz visible, sino que estos eran capaces de funcionar detectando ondas de radio desde los confines del universo, este tipo de telescopio abrió un universo de posibilidades en la astronomía. Jocelyn Bell Brunel junto a sus compañeros investigadores recibieron la misión de elaborar un radiotelescopio con el fin de comprender a los cuásares y terminar su tesis doctoral, es así como la joven científica de 24 años inicio su travesía sin embargo ella ni se imaginaba lo que iba a conseguir.
Diego Calero Espinoza

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