Los púlsares son objetos esféricos y compactos que tienen aproximadamente el tamaño de una gran ciudad, pero contienen más masa que el Sol. Estos objetos emiten pulsos regulares de diferentes tipos de radiación los cuales pueden ser detectados mediante los radiotelescopios. Los púlsares emiten dos haces de luz estrechos y constantes en direcciones opuestas. Y parecen parpadear porque también giran. Es la misma razón por la que un faro parece parpadear cuando lo ve un marinero en el océano: a medida que el púlsar gira, el haz de luz puede barrer la Tierra, luego desaparecer de la vista y luego girar de nuevo. Un púlsar se forma cuando, tras la explosión de una estrella, la materia residual se comprime. En este proceso, su gravedad aumenta progresivamente, por lo que disminuyen las distancias que separan los átomos entre sí. Normalmente, éstas se mantienen, ya que los electrones que orbitan alrededor del núcleo se repelen mutuamente, pero en una estrella de neutrones los elect...